Jorge Romero (Dirigente del PAN) dijo que su partido volvería a defender sus valores y a la familia, pero ese discurso duró muy poco. Después afirmó que para él todo tipo de “familias” son iguales y que no cree en castigar el aborto. En los hechos, esto significa que para esta dirigencia la vida es negociable y que el PAN está alejándose de lo que siempre defendió y de las familias mexicanas que lo han apoyado por años.
Esto ya se vio en Guanajuato: el PAN presumió haber frenado el aborto, pero permitió la ideología de género en las escuelas, el matrimonio igualitario y la criminalización de padres y madres con las llamadas “terapias de conversión”. Eso no es defender a la familia, es ceder principios para quedar bien.
Exigimos claridad y congruencia: un PAN firme, que no negocie la vida ni la familia rumbo a 2027.
Firma y súmate para que el PAN vuelva a defender la vida, la familia y la libertad.
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